POWER POINT


CAPÍTULO 9(M. Belén Abad)
Fines y valores en la educación.

Cada grupo ha transmitido su cultura a las jóvenes generaciones, al principio a través del contacto con los adultos, y posteriormente a partir de instituciones. De esta forma los adultos han señalado siempre cuáles eran las enseñanzas idóneas que había que transmitir.

No toda forma de educar es idéntica y tampoco toda es correcta. Dependerá del tiempo, espacio y cultura desde la que se educa. Ya que lo que varía es el contenido de la educación según los valores, objetivos y aspiraciones de cada sociedad, pero el proceso básico es el mismo.

Es necesario una intervención externa para que indique al individuo qué es lo que debe aprender, por qué, para qué y cómo, gracias a lo cual la educación resultará previsora y provisora del pleno desarrollo de cada uno y de su integración en su grupo. Bajo las propuestas del por qué y para qué, subyace la problemática de los fines de la educación y también la educación en valores.

1.El sentido de la educación y la propuesta de los fines.
La necesaria propuesta del fin en la educación.
Quién es y qué se quiere llegar a ser, son las preguntas que todo individuo ha de hacerse. El desarrollo que se pretende alcanzar en todo ser humano difiere del perfeccionamiento natural, ya que implica la existencia de un fin preconcebido y operante a partir del cual se oriente el proceso educativo. La actuación pedagógica. Siempre se ha preocupado por el tipo de hombre que se quería lograr. Toda propuesta educativa implica siempre la defensa de un fin y de unos objetivos determinados. El problema de fin afecta a las cuestiones más profundas de la educación: origen y finalidad del ser humano, de su existencia, … Generalmente las cuestiones de fondo se eluden y se tratan los problemas educativos como si fueran técnicos, y la clave está en qué tipo de persona queremos alcanzar y qué sociedad queremos construir.

El fin es, pues, el problema primario de todo planteamiento educativo, puesto que es aquello que la educación persigue y aquello por lo que se realiza, es decir, el principio y el término del proceso educativo, y al ser conocido y precisado nos permite organizar y planificar la acción educativa con la intención de alcanzarlo.

También se basará en la características específicas de cada sujeto , su madurez, sus experiencias, sus intereses, sus necesidades, sus aspiraciones, … la acción educativa no debe enfocarse únicamente hacia cómo es esa sociedad, sino hacia cómo debería ser.

Definición de “fin”.
Qué es un fin? Es aquello que mueve a obrar. Lo primero es la intención y lo último en la consecución. Los fines estarán condicionados por:
  • El orden ideológico, ya que dependerán de la concepción que se tenga del mundo y del propio ser humano.
  • El orden individual, de cómo se entienda a cada individuo como parte de ese grupo, lo que se espera de él y su puesto en el orden social.
  • El orden social, dependiendo de las estructuras sociales que defiendan.
  • El orden cultural e histórico, ya que el hombre vive siempre enclavado en una cultura, dependiendo de una historia queno podrá jamás negar ni ignorar.

Fundamentos de los fines en la educación.
Qué tipo de sociedad queremos? Qué tipo de hombre deseamos? Un reflexión sobre los fines de la educación es una reflexión sobre el destino del hombre, sobre el puesto que ocupa en la naturaleza, sobre las relaciones entre los seres humanos.
  • La condicionalidad,la progresiva relativización de los fines educativos se debe a su estrecha conexión con el entorno y a la aceleración de cambios que estamos viviendo.
  • La antropología, todo fin educativo está determinado por la idea que se tenga acerca del ser humano, lo que marcará la orientación de su propuesta educativa.
  • La axiología, ya que los fines educativos son fijados de acuerdo con la escala de valores aceptada. Así los fines se convierten en ideales, en metas, es lo que para cada uno tiene valor.
  • La sociedad, el grupo que condiciona a la educación, ya que marca unos fines que quiere lograr. La educación ha servido siempre a la sociedad para consolidarla, por un lado y, por otro, para desarrollar todas sus posibilidades.

Funciones de los fines en la educación.
  • Referencial, la eficacia del proceso educativo depende de estos fines. Sirven a la educación como referencia en torno al cual se planificará la acción educativa. Son las metas, las referencias para saber dónde vamos y mediante la evaluación si lo estamos logrando.
  • Organizadora, en torno a unos fines se gradúan y planifican las acciones educativas.
  • Integradora, pretenden la coherencia y eficacia de toda la tarea educativa al dirigir toda la acción hacia unos objetivos concretos.
  • Prospectiva, todo fin anticipa el resultado pretendido, gracias a lo cual se determinan reglas y acciones que sustentan la planificación y las acciones concretas para lograr el fin previsto.

Fines y objetivos.
Por razón de eficacia y eficiencia, todo fin debe concretarse en una serie de objetivos. Los fines son las líneas de actuación, van a marcar las metas. Los objetivos son los propósitos que se pretenden lograr a través de una acción educativa específica, ya que:
  • Explican y facilitan la decisión de qué enseñar y a qué nivel.
  • Facilitan al educador la tarea de traducir a la acción formativa tanto los objetivos, como las competencias que se plantean.
  • Ayudan a escoger la metodología más adecuada o a evaluarla. Con el fin de reconducirla durante el proceso si fuera necesario.
  • Facilitan la evaluación y la objetividad en las evaluaciones.
  • Son fácilmente entendibles por los educandos, orientando y motivando el aprendizaje autónomo de los participantes.
Los objetivos deben ir acompañados por explicaciones sobre cuál es su sentido.

2.La otra educación:el currículum oculto.
No siempre se alcanza el objetivo previsto, a veces se obtiene un aprendizaje contrario a la meta señalada. Desde las últimas décadas del pasado siglo se presta atención a los mensajes que se transmiten de forma no deliberada en la sociedad, en el aula, por el propio educador y el entorno educativo, por medio de la interacción con los otros, con lo que nos rodea, tanto en escenarios formales como no formales. Este ámbito es al que se le denomina curriculum oculto, es la dimensión formativa que pasa inadvertida al educador y que puede sesgar los esfuerzos de éste, son los aprendizajes no previstos. Que son aquellos elementos sobres los que no recae la atención de los educadores.

El currículum oculto tiene una gran fuerza educativa porque actúa en el plano afectivo de cada educando, y a través de él se aprenden valores, ideas, actitudes, destrezas, etc... cercanas apetecidas y significativas para ese sujeto. Cuáles son los indicadores que caracterizan al currículum oculto?
  • Su vaguedad e impresión, no son objetivos claramente identificables y recogen contenidos
    de todos los ámbitos de interés del individuo.
  • Su relación de oposición o de complementariedad, pueden completar los fines propuestos o aportar elementos contrarios.
  • Su mayor carga afectiva, su fuerza reside en que se aprende aquello que nos interesa, o procede de alguien o algo que está positivamente relacionado con ese educando.
  • Su no intencionalidad expresa, no tiene previsto el logro de ese aprendizaje, el objetivo de la lectura de una novela o de una película es disfrutar de un tiempo de ocio, también se aprende.
  • Su mayor cercanía con la realidad del educando.
  • Su mayor capacidad de aceptación por parte del educando, y, por ello, su más facil y rápida asimilación al ser algo cercano.
  • Su contenido está compuesto por conocimientos, valores, actitudes, destrezas, ideas, normas, comportamientos, etc, cotidianos.
Dónde se presenta el currículum oculto? En los escenarios cotidianos del educando. A mayor proximidad afectiva positiva con el educando, mayor influencia de aprendizaje, por lo que aprenderemos antes lo que procede de una persona o ámbito que se quiere o admira, que de un contexto alejado de nuestros intereses y realidades.


Una vez determinados los aspectos de ese currículum oculto, se deben analizar si son deseables o no, con el fin de potenciarlos e incluirlos en la práctica educativa si son positivos y neutralizarlos o rechazarlos si son negativos. Como profesionales de la educación, debemos ser conscientes de que no podemos dejar al azar la educación, ni a la ausencia de control, ni a la no intencionalidad, promocionando y fomentando una actitud crítica y una cultura de la evolución.

3.La educación, quehacer de valores.
La educación implica una transmisión de valores al aportar éstos perfección. Es un quehacer de valores, ya que a través de la educación se desarrollan e inculcan éstos, porque toda perfección conlleva un bien y los valores son bienes.

Al ser un proceso perfectivo, potencia y desarrolla la inclusión de una serie determinada de valores para llegar al grado de perfección propio del hombre que se quiere formar, pretende humanizar al hombre. Por medio de la educación se descubren esos valores y se establece una jerarquía. Educar es enseñar a vivir, por lo que necesariamente va a exigir transmitir aquello que es valioso para cada educando, ayudarle a pasar del ser al deber ser, de la hominización a la humanización. Hay que analizar:
  • Quién. Al ser cada persona el sujeto de su proceso perfectivo. Al formarse cada ser humando integra unos valores determinados, dando sentido y valor a toda actividad.
  • Qué. Todo contenido de la educación transmite valores, para formar al educando. Los contenidos son el elemento clave de toda propuesta educativa y el fundamento de su calidad.
  • Cómo. Los contenidos, la metodología, los recursos, … en los que nos apoyemos van a determinar la integración de unos valores u otros.
  • Para qué. La propuesta de la finalidad es la clave para entender y dirigir toda la acción educativa, único medio que dará coherencia y sentido a esa actividad.

4.Qué es un valor?
Clarificación de este concepto.
Es un concepto mutidimensional, con una riqueza que lo compone y que dificulta su clarificación. Se puede decir que los valores son algo natural, propio de todo ser y propio de cada persona, cada ser posee valores y en cada instante estamos valorando. Es aquello que nos perfecciona, lo que da valía a otros seres y sus acciones y a las cosas que nos rodean. Podemos decir que valor es lo que:
  • Proyectos ideales, en cuanto que son apreciados, deseados y buscados.
  • Opciones, que la voluntad busca y elige.
  • Creencias, que se integran en la estructura del conocimiento dándole un sentido.
  • Patrones, que guían la conducta y decisiones de todo ser humano.
  • Característica de toda acción humana, que mueven a la conducta, orientan la vida y marcan la personalidad.

Los valores son el motor o el impulso permanente que dinamiza y orienta los comportamientos y la conducta, siendo unas fuentes de orientación y motivación. Están en la base de las necesidades de todo hombre, es toda perfección real o ideal, existente o posible, responde a nuestras tendencias y necesidades.
Hay que diferenciar entre entre lo que es un valor y el acto de valorar (dirigen la conducta, marcan la personalidad). Las cualidades de los valores son:
  • La polaridad. Todo valor presenta un antivalor.
  • La infinitud. Ningún valor se agota en un solo elemento, en una acción, en una obra o en una única forma de expresarlo.


Esta dimensión poliédrica de los valores aporta que cada generación, cada cultura, es capaz de dar un nuevo enfoque, diferente interpretación, ampliando su contenido. Toda propuesta de valores supone una jeraarquización de los mismos, supone preferir unos sobre otros.

La necesaria jerarquía de valores.
Es evidente que preferimos unas cosas sobre otras. La actitud valorativa es una constante humana. Si se analiza otras culturas, se pueden determinar cuáles han sido sus ideales, si ha habido unidad entre ellos, si tuvieron coherencia en su comportamiento. Resulta difícil establecer cuál debe ser la jerarquización de valores modelo para el ser humano:Son ilimitadamente múltiples, poliédricos, ya que responden a la situación y preferencias de cada individuo, cultura, sociedad... y esta riqueza y multiplicidad no tiene por qué plantarse como excluyentes unos de otros. Sin embargo el orden preferencial es consustancial a los valores. No todos valen igual. En cualquier propuesta de valores, lo realmente importante es que cada uno sea capaz por sí mismo de establecer su propia jerarquía.

DIMENSIÓN
HUMANA
VALORES
DESCRIPTORES
De supervivencia.
Técnicos.
-economía de medios.
-eficacia en el trabajo.
-perfeccionamiento de destrezas.
Vitales.
-respeto a la vida.
-desarrollo facultades físicas.
-equilibrio psicofísico.
Cultural.
Estéticos.
-contemplación de la naturaleza.
-goce ante las creaciones humanas.
-búsqueda de perfección en toda obra.
Intelectuales.
-compromiso con la verdad.
-sentido crítico.
-desarrollo de destrezas intelectuales.
Éticos
Individual
-sentido del deber.
-conquista de la libertad.
-proyecto de vida.
-responsabilidad.
Social.
-diálogo.
-respeto.
-amistad.
-generosidad.
-justicia.
Transcendental.
Cosmovisión.
-integración unitaria del contorno.
-coherencia de vida.
-flexibilidad.
Religión.
-sentido de la vida.
No hay que olvidar que no existen distintos tipos de valores, sino formas de valorar, y diferentes jerarquías. No experimentamos un valor solo, aislado, sino dentro de una pluralidad donde las interacciones son constantes y dinámicas. El problema principal que existe ahora es la disparidad tan grande de escalas axiológicas que se dan en los diferentes escenarios en que nos movemos.

La educación en valores comprende una función socializadora, de integración, una función socializadora, de desarrollo de personalidad y de autonomía. Existen unos valores mínimos para todos. Valores que no están sujetos al consenso, aunque sí al diálogo. Hay que educar para la ciudadanía, para lograr una vida humana digna basada en un estilo ético propio, en una convivencia pluralista.

Aproximación a las teorías sobre el valor.
En cada ser, en cada actuación se manifiestan valores, pero de forma temporal, contingente. En cambio, el valor en sí es absoluto, objetivo, necesario, intemporal. Cada valor se concreta en manifestaciones temporales determinadas. Esto nos conduce a uno de los problemas de la axiología, al no encontrar un modo unánime a la hora de interpretar los valores. Tienen valor las cosas porque las deseamos o las deseamos porque tienen valor?

La objetividad justificará nuestras decisiones, y dotará contenido a cada elección, la subjetividad aportará la estima personal a cada valor, y obligatoriedad a estimar un valor, a hacerlo parte de mi personalidad, rasgo de mis actuaciones.

5.Valores y educación.
El aprendizaje de valores.
Toda educación es un quehacer de valores y a través de ella se desarrollan e inculcan valores. Todos los valores deben ser cultivados de un modo u otro. Los valores no se imponen, se deben presentar en un clima de libertad, ya que estamos ante una tarea que cada uno debe realizar por sí mismo. El entorno y el ambiente son condicionantes a la hora de establecer la propia jerarquía, ya que cada cultura posee y transmite unos valores determinados.

Dónde y cómo conocemos los valores? A través de las vivencias propias (factor principal de aprendizaje, experiencias) y de la información (factor secundario del aprendizaje, conocimientos) que recibimos en cualquier escenario de convivencia. Cada uno debe ser capaz de escoger sus propios valores para así ser autónomos, ¿como?
  • Ofreciendo la información necesaria y suficiente.
  • Procurando y suscitando el reconocimiento, estimación y significatividad de esos valores.
  • Fomentando la actividad, aplicación y expresión de ese valor.
  • Logrando la creación y el acento personal y original de cada uno con respeto a cada valor.

Estrategias para educar en valores.
A la hora de transmitir valores, el educador no debe caer ni en el adoctrinamiento, ni en el neutralismo, ni pretender una instrucción aséptica. Estamos continuamente transmitiendo valores ya que estamos mostrando nuestra propia forma de ser y actuar. Si no somos conscientes de ello, estaríamos dejando la formación en valores dentro del ámbito del currículum oculto, con todo el riesgo que esto conlleva.

Las estrategias para educar en valores es el ejemplo. Dependiendo de la cercanía y proximidad afectiva entre educador y educando, se aceptarán o no los valores que presente. Las normas, el juego, la narración de cuentos, las técnicas de dinámica de grupos, … son estrategias que se utilizan para la formación axiológica. Las estrategias que tomemos deben atender las siguientes condiciones:
  • Desarrollarse dentro de una metodología que facilite situaciones en las que cada educando se enfrente a esos valores.
  • Llevarse a cabo en un clima abierto.
  • La enseñanza de cualquier valor depende del estilo y de la forma de ser de cada educador.
  • Favorecer la participación activa de los alumnos.

La evaluación de valores.
Hay que saber cuál es el contenido, el tipo de aprendizaje y los criterios de evaluación de los valores, para ello se llevará a cabo a través de la observación de la interacción con los educandos (cuestionarios, entrevistas. Análisis de trabajos escritos, creativos …) Al tener un carácter subjetivo, es fundamental llevar a cabo esta evaluación contratando los datos obtenidos con otros educadores. Hay que tener en cuenta que los valores poseen un ritmo de aprendizaje muy diferente al referido a los contenidos cognoscitivos, por lo que su evaluación nunca debe ser un hecho puntual.

6.La ciudadanía como fin de la educación.
La necesaria educación para la ciudadanía.
Los continuos cambios sociales, las innovaciones tecnológicas, las diferente problemáticas que se afrontan, reclaman nuevas formas de desarrollar la educación, en las que se debe profundizar y a las que ha de saberse dar respuesta. Vivimos en un sociedad compleja a la que hay que acercarse desde diferentes perspectivas y análisis interdisciplinares para poder interpretarla y comprenderla. Cada grupo debe descubrir quien es y quienes son, capaces de descubrir al otro y que les puedan reconocer también. Hay que saber ser uno mismo y ser un ciudadano, asumiendo los deberes para con la sociedad y participando en ella.

Educación para la ciudadanía, formar ciudadanos, de las que dependerá su futuro y la autorrealización de cada una de las personas que la integran. La ciudadanía no surge de las relaciones naturales de los seres humanos, sino que es una forma inventada, gracias a la cual se garantizan las estructuras y redes sociales necesarias para configurar a todo ser humano como individuo y así lleve a cabo su existencia.

Se identifican dos factores clave que definen toda ciudadanía:
  • La dimensión jurídica, en la que se reconoce la pertenencia de cada persona a un estado.
  • La capacidad individual como miembro activo de éste.

Por el hecho de pertenecer a una comunidad, existe una serie de normas, leyes … que se espera una determinada conducta, sujeto a unos derechos civiles (libertades individuales), políticos (participación política) y sociales (trabajo, educación, salud, vivienda). Se es responsable de uno mismo y de los próximos, se es responsable del entorno y de su desarrollo. Es el paso necesario para una ciudadanía activa.

Hacia una educación para la ciudadanía.
La sociedad democrática depende de las cualidades y actitudes de sus ciudadanos, de que quieran y sepan participar activamente, aceptando y practicando sus derechos y responsabilidades. Necesitamos de una educación para la ciudadanía, ya que no nacemos ciudadanos, sino que aprendemos serlo, nos hacemos. Todo ser humano nace en un contexto, en un escenario determinado. Nace con las disposiciones necesarias para relacionarse con los que y los que le rodea, pero no nace sabiendo cómo convivir con ellos, ni cómo comportarse en la realidad en la que vive.

Querer y saber vivir juntos es pues un desafío personal y social. Las capacidades, actitudes, conductas y conocimientos que permiten crear un ámbito cívico apto para que se respeten los particularismos y se compartan valores comunes. Convivir no es sólo vivir juntos o no hacer daño a nadie, no tiene por qué haber interrelación entre los diferentes miembros de un grupo.

Convivir exige que cada uno haga su vida sabiendo contar con la de los demás, con una relación basada en la comprensión, en el respeto a la dignidad del otro, el respeto de los derechos fundamentales, exige esfuerzo, superación del individualismo, … Convivir es ante todo compartir: tomar parte en la vida ajena y hacer partícipe al otro de la propia. Implica un esfuerzo de voluntad y de :
  • Conocimiento de uno mismo.
  • Esfuerzo para rectificar los aspectos de la personalidad que dificultan o impiden el trato, y mejorar otros.
  • El conocimiento de la realidad.
  • Una relación basada en el respeto y la estimación, (tolerancia y pluralismo).
  • La reflexión sobre cómo mejorar la convivencia y llevarlo a cabo.

Según se lleve a cabo la educación, de cómo se eduque, se darán las posibilidades o no de participar activamente en esa comunidad e incluso de potenciar un tipo de sociedad u otra.

La ciudadanía y la educación se necesitan y se vivifican recíprocamente, ya que la educación socializa en la medida en que se habilita para ser y entenderse como un miembro de una comunidad. El estar o no educado, ser o no instruido, se convierte hoy en la llave que permite el ejercicio efectivo y real de una ciudadanía democrática.