POWER POINT

Capítulo 8 (M. Belén Abad)

La función social de la educación.


Durante todo el proceso educativo se precisa de una interacción activa con el entorno físico y sociocultural. Para que el individuo se desarrolle plenamente necesita de la interrelación con ese entorno, siendo esa interacción individuo-medio el que le dota de un modo de ser determinado, con unas posibilidades, capaz de influir en ese entorno, a la vez que es influido por él.

Todo escenario educa, consciente o inconscientemente, y es donde se desenvuelven multitud de sujetos e instituciones educadoras. Mediante la educación se adaptan los individuos a los comportamientos y exigencias de su grupo social, incentivándoles para que mejoren y cambien su propia realidad social. Los componentes y estructuras del grupo social al que pertenece van a condicionar a la educación en su diseño, extensión, intensidad y calidad. Estos elementos configuran a la educación como fenómeno social, tanto por su origen como por sus funciones, dado que se educa en la sociedad con las limitaciones que ella impone y para su mejora y progreso.

1.La dimensión social del ser humano.
Todo ser humano vive en permanente interacción con otros. El individuo es el resultado de una simbiosis de naturaleza y cultura. Hay que contar con la naturaleza del hombre, la posibilidad y el límite de nuestras conductas. No existe el hombre sin cultura, ya que el hombre necesita de la cultura para sobrevivir biológicamente y para desarrollar una existencia acorde con su propia naturaleza racional.

La esencia de la naturaleza transformada por él en algo útil para la vida es la cultura, y el mundo cultural es el mundo humano. La cultura es la segunda naturaleza, esto quiere decir que es la naturaleza humana por él mismo y la única en la que puede vivir. El ser humano siempre transforma el medio en que vive, humanizándolo. Por lo que le resulta muy difícil distinguir sobre lo que es natural o cultural.

  • La necesaria socialización de todo ser humano.
Hay que tener en cuenta el proceso de socialización, que es la evolución madurativa necesaria en todo individuo, con el fin de dotarle de las actitudes, hábitos, ideas, conductas,... requeridos para su correcta integración y adaptación en la sociedad que pertenece. Es una ayuda para la supervivencia, que implica una transmisión de la memoria histórica, ya que sin esa memoria es una educación inhumana.

La disposición natural de vivir con otros necesita de un desarrollo efectivo y práctico de saber convivir en sociedad. Hay que poseer esa capacidad pero hay que saber utilizarla. La socialización es parte del proceso educativo, donde se desarrolla un papel esencial y antinómico, es decir, la sociedad existe sólo si los individuos son conscientes de ello y determina la conciencia de los individuos. El conocimiento es un producto social y un factor decisivo del cambio social.

  • El ambiente.
Los seres humanos vivimos en un medio y en un ambiente específico, es un ambiente natural, geográficamente identificable, que se caracteriza por unos elementos físicos, biológicos y socioculturales que componen ese escenario natural y condicionan los estímulos que cada individuo va a recibir a lo largo de su vida. Estos estímulos incidirán en la formación de la personalidad del sujeto, procedentes de ámbitos formales, no formales o informales, por medio de la interacción.

El medio natural incide en el individuo, coaccionándolo para que sea aceptado, y a través de la educación consigue una acomodación para sobrevivir, pretendiendo una adaptación dinámica del individuo que provea a cada uno, de los mecanismos necesarios para transformar el medio, adaptándolo a sus necesidades e intereses. El ser humano es un ser carencial desde el punto de vista orgánico que está abierto al mundo, por lo que siempre transformará el escenario natural en el que vive.

La sociedad constituye el ambiente o medio social, marco o escenario donde se desenvuelve la vida. El ambiente social es superior al medio natural, respecto en la educación. La sociedad ejerce una intervención sistemática e intencional sobre sus miembros con el fin de preservarse y mejorarse a sí misma. En el medio se lleva a cabo la educación, del medio se toman argumentos educativos, el medio facilita los contenidos y del medio social surgen los grandes fines, los objetivos y las formas de educar que diferencian claramente la educación de cada comunidad y de cada entorno.
Los grupos sociales, son los escaparates de la sociedad y primeros receptores de la cultura social, son las encargadas de transmitir a los grupos primarios (familia, amigos, vecinos,...) los distintos elementos culturales que se encargan de filtrar y transferir a sus miembros.

  • El medio como agente educador.
Todo lo que nos rodea nos está influyendo y están configurando nuestros aprendizajes a todos los niveles. Por esto la dependencia de unas generaciones respecto de otras. A mayor complejidad social mayor dependencia para integrarnos. Esto hace al hombre vulnerable y dependiente de los demás, por ello se necesita la autonomía y la madurez. Al ser objeto de influencias hay que ser capaces de elegir para construir nuestro futuro.

Cuando un individuo carece de esa convivencia con sus iguales, se mantiene aislado y privado de otras presencias humanas, le falta la dimensión básica, acercándose más a la condición animal al carecer de los rasgos básicos que caracterizan a la especie humana. Con la educación se persiguen los objetivos de formación individual, junto con finalidades de tipo social.

  • La interacción herencia-medio.
En toda propuesta educativa debe de tenerse en cuenta la dualidad herencia-cultura. En el ser humano, está presente como base de su personalidad, una constitución biológica , que está mediatizada por las influencias que recibe del ambiente en el que vive. La herencia es un elemento configurador de la individualidad, y es lo innato, lo que es específico de cada uno lo que va a condicionar las posibilidades de desarrollo posterior.

Un hombre está sujeto a la influencia de un determinado ambiente, ya que conforma su personalidad de manera diferente a la de otro individuo criado en un medio distinto social o cultural. La herencia condiciona nuestras posibilidades pero es el medio el que nos dará las oportunidades para el desarrollo. Luego la herencia y el medio están en una interacción constante.

Aunque la herencia es decisiva, el ambiente resulta fundamental en el crecimiento del individuo, su desarrollo intelectual, cultural, afectivo,... La influencia de la familia, los amigos, el centro educativo, la calle, … son elementos básicos en la estructuración d ella persona.

  • La cultura como condicionante social.
Cada grupo social tiene su propia cultura, que la hace peculiar y distinto de otros grupos: los comportamientos, actitudes y valores de su modo de vida e identidad. La cultura es aquel universo simbólico que el hombre ha elaborado, transformado el mundo físico y natural.
La cultura representa el aspecto dinámico de la estructura social, se acepta, se comparte, se defiende y se transmite de unas generaciones a otras. Transmisión que supone un aprendizaje ya que la cultura no se hereda de forma biológica.


Para lograr la socialización plena de los individuos, la interiorización de los códigos cognoscitivos y normativos que toda comunidad precisa para su normal funcionamiento, toda la sociedad ha de comprometerse en la misión de educar y culturizar a sus miembros.
El comportamiento de los individuos se adapta mediante la socialización al ambiente cultural propio de cada grupo. Cada sociedad tienen sus propios procedimientos y normas que enseña el educador en los diferentes escenarios. La educación se mueve en un determinada y determinante marco socio-cultural ejerciendo unas funciones sociales dictadas por la sociedad en la que se enmarca y atiende.
2.Los factores sociales condicionantes de la educación.
Para analizar la función social de la educación hay que tener en cuenta los factores sociales que la sociedad y sus estructuras desencadenan posibilitando, potenciando, delimitando u obstoculizando la educación. Se debe destacar los factores de orden económico, cultural y político, porque tienen mayor incidencia en la planificación y puesta en práctica de la educación.

  • Factores económicos.
Los países desarrollados saben de la importancia que tiene la educación para el progreso de la economía y bienestar social. A mayor desarrollo de un país, mayores esfuerzos por adecuar la educación a las necesidades de las sociedades tecnológicas, puesto que el motor del progreso se encuentra en la cualificación profesional de sus ciudadanos.

Hay que valorar la formación como una inversión y no como un gasto, ya que está relacionada con la productividad y la competitividad de una nación, y su nivel de bienestar social. Los recursos económicos van a determinar cuantitativamente y cualitativamente los diversos medios materiales y humanos que se destinen a formar a los ciudadanos.

  • Factores culturales.
Los componentes culturales de la sociedad (hábitos, costumbres, aspiraciones, ideales,...) dependen de la educación que se imparta, tanto en sus fines como en sus medios, en el proceso. Por ello se dice que la educación es un proceso de incorporación de valores culturales jerárquicamente ordenados, presentes en el propio grupo o en otro, con el que el educando mantiene una relación.

La sociedad, la cultura y la educación están identificados en cada grupo humano, y cuando uno de esos elementos se modifica, afecta , transforma, altera, a los otros. Se entiende que la relación entre cultura y educación:
  • Sea una intervención intencional humana.
  • Se dirija al cultivo y cuidado del valor.
  • Esté en una continua interrelación de proceso y resultado.
  • Coincida en su finalidad socializadora.
  • Esté sujeta a una constante evolución espacio-temporal.
  • Sea necesaria en cuento a su contenido humano y humanizador.
  • Se genere en ámbitos formales, no formales e informales.

  • Factores políticos.
La educación suele estar dominada por la política dado que ha de formar parte a los hombres que en el futuro van a habitar, mantener y desarrollar el país. Los políticos están convencidos de la fuerza que tienen la educación en la conformación social, política y económica de una sociedad y así dirigen sus esfuerzos, según convenga a sus ideales políticos. La extensión horizontal y vertical de las demandas sociales va acompañada de la exigencia de una mejora de calidad que obliga al aumento de dotaciones de recursos materiales y humanos. Por esto la política educativa se ve cada vez más condicionada por la extensión e intensidad de la exigencia social de educación.

3.La sociedad educadora.
Toda sociedad está compuesta por un conjunto de hombres y mujeres, adultos y niños que habitan en una determinada zona geográfica, elaboran y comparten una serie de normas, hábitos, costumbres, metas y valores. Esta urdimbre que constituye la cultura de esa sociedad es la que hace de lazo de unión entre sus miembros, por una parte se cohesiona la cultura a la sociedad y por otra se garantiza su continuidad.

Dewey atribuye carácter educativo al hecho de la convivencia. Identifica la vida social con comunicación y entiende que toda comunicación es educativa, ya que todos participan de una experiencia que ha de ser formulada por uno y entendida por otro.

Cada persona va configurándose en interacción con la influencia de los modos de vida compartidos por la sociedad, y en este proceso de socialización inciden factores intencionales y no intencionales, formales e informales. La sociedad trata de organizar, según sus intereses, unos (los formales) y controlar los otros (los informales), aunque no siempre será posible. En ese caso pueden producirse tensiones y conflictos de carácter sociocultural, cuya virulencia dependerá del grado en que los factores estén consolidados y asumidos por la generalidad.

4.Las funciones sociales de la educación.
  • Función conservadora o de continuidad de la educación: preservar los modos de vida asumidos por la colectividad, conformar a las nuevas generaciones a los usos y costumbres establecidos.
  • Función innovadora o creadora de la educación: hay que preparar individuos innovadores, críticos, con capacidad para promover cambios que podrán mejorar esa sociedad.


A partir de ambas funciones se entiende el triple objetivo de toda propuesta educativa:
  • Adquirir cultura, por lo que se asimila, posee y se integra en el propio esquema de conocimiento.
  • Crear cultura, por lo que se critica, reforma y recrea aquello que se recibe para entregarlo después renovado.
  • Transmitir cultura a la sociedad, a partir de la cual se logra una innovación y renovación de ésta y de la propia sociedad.


Con la función conservadora, la educación trata de socializar al individuo mediante el aprendizaje de las múltiples exigencias que comporta vivir con otros. Esta función garantiza la continuidad y cohesión social que permite a la sociedad perdurar más allá de la vida de cada uno de los miembros que la integran. Continuidad y evolución son elementos inseparables en todo organismo vivo, sea éste individual o colectivo.


Formar hombres adaptados a las normas sociales del grupo, pero a la vez libres e innovadores, son finalidades propias de todo proceso educativo. No existe educación sin sociedad, pero tampoco sociedad sin educación.

  • Medio de control social.
Los cambios sociales que preceden son la causa de los cambios educacionales, y no al contrario. Hasta que no cambia la cultura es difícil que cambie la educación, por lo que se convierte en una variable dependiente de los cambios sociales. Si los objetivos educativos los dicta la sociedad, éstos hasta que no cambien no podrá darse una nueva orientación educativa. La educación se comprometerá con el cambio social, cuando sea la propia sociedad la que esté interesada en promover ese cambio.

La influencia de la educación sobre la sociedad no es determinante, pero si puede iniciar, modificar o potenciar algunas transformaciones de carácter social. También gracias a la educación, que proporciona conocimientos, puede ayudar a la sociedad a tomar conciencia de sus propios problemas y contribuir a la transformación de las sociedades.

La educación a través de determinadas técnicas influye en las pautas de conducta y se presenta como medio de control social. Por lo tanto, la sociedad incide en la educación, y ésta a su vez influye sobre esa sociedad.

  • Agentes de cambio.
Gracias a la educación las personas evolucionan, y en esos cambios se generan transformaciones en la sociedad, aunque ya se hayan sido previsto por las propias instituciones sociales. Se trata de transmitir, conservar, mantener y consolidar los patrones de conducta, las ideas y los valores socialmente aceptados. La función conservadora de la sociedad, posibilita la integración de sus miembros y sirve de amortiguador de los grandes cambios que sufre el sistema social actualmente. Por ello es necesario que existan instituciones educativas que eviten que se pierdan valores, normas y objetivos que son los que dan la cohesión a la comunidad y estabilidad a la vida social.

La actitud actual de la sociedad hacia el sistema educativo está propiciando que la educación se convierta en agente de cambio, impulsora de una renovación de valores, normas y patrones de comportamiento, así como innovadora de las propias estructuras sociales. Se trata de la función dinamizadora y promotora de cambios.

Dependerá del tipo de sociedad a la que se pertenezca, para saber si la educación sólo tiene una función conservadora o es un agente de cambio.

  • Agente de movilidad social.
En las sociedades estratificadas, donde existen grupos diferenciados por su posición social, cultural o económica, existe la posibilidad de cambiar de grupo dentro de la misma clase social, de ascender o descender en los distintos niveles sociales. Para poder ascender se necesita de la educación. Una formación elevada es la mejor garantía de un empleo estable.

  • Promotora de desarrollo.
El desarrollo económico es uno de los factores que condicionan la expansión de los sistemas educativos. Se debe de aceptar que la educación sea un bien de consumo y de inversión. Se invierte en las personas con el fin de que sean más productivas, generen más beneficios que los gastos que se han invertido.