POWER POINT


CAPÍTULO 6 (M. Belén Abad)
Los actores de la comunicación.


Educar es educarse.Todo ser humano es educando, es actor de su propio proceso educativo. Sin la participación del sujeto, este proceso educativo no tendría sentido. Sin su acción no se lograría la formación, ya que la educación es un proceso activo, en donde se necesita la participación del sujeto que se forma. Identificamos el aprendizaje como el producto que se enseña en las instituciones educativas, pero no podemos limitarlo sólo a ese espacio.

1.El ser humano como ser complejo.
Todo ser humano es una realidad compleja, biológicamente indeterminado. Debe de satisfacer sus necesidades primarias, resolver sus necesidades superiores. No es una realidad simple, sino un todo complejo en el que se distinguen muchas dimensiones intecorrelaciconadas. Ser hombre significa resolver la propia vida, intervenir en ella, en el desarrollo biológico, decidiendo qué se quiere ser y a dónde llegar, teniendo en sus manos su propia biografía. Necesitando desarrollar todas y cada una de sus capacidades, conocer sus posibilidades y las que le ofrece la vida, para convertirlas en opciones reales.
El hombre es un ser radicalmenteabierto al mundo que le rodea, lo que le lleva a humanizar su entorno de acuerdo a sus necesidades o intereses. Transformando, experimentando y relacionándose con su entorno. Es capaz de determinar lo que quiere y debe hacer, que es lo que dotará de sentido a todas sus decisiones y actuaciones.

Reclama la unidad, la dimensión corporal no se entiende si no se muestra unida a con el resto de dimensiones (cognitiva, moral, emocional,...) de cada sujeto. El cuerpo por sí mismo no nos dice nada de cada sujeto, no posee ninguna identidad. Es un organismo perfecto, que se desarrolla de acuerdo a unas pautas biológicas definidas. Necesita conocer, querer y hacer para completar de algún modo su vida y dotarla de sentido. Es un ser individual que necesita de la relación de los demás para hacerse a sí mismo. Está facultado para trascenderse, para abrirse al entorno en el que vive y así desarrollar todas las capacidades que posee.

Su entorno le condicionará, en las opciones que se le presenten o en sus elecciones, que no le impedirá construir su propio modo de ser y de vivir. Cada uno debe ser actor de su vida, el único responsable de su biografía, y respecto a la educación, cada uno debe ser actor de su propio proceso formativo. Lo que suponen participar de forma activa en el proceso de aprendizaje.

La indeterminación del hombre exige a la educación a nivel individual el desarrollo integral y en cuanto a nivel social garantizar la consolidación de sociedades más justas y solidarias. La autonomía y la inclusiónsocial son los dos principios básicos que persigue todo proceso educativo en la consolidación de cada educando. Tenemos que aprenderlo todo, por eso no da la oportunidad de arriesgarnos a vivir, de enfrentarnos de diferentes maneras a la realidad, de forjarnos a nosotros mismos. De ahí que la educación sea una praxis orientada a capacitar a los educandos a leer e interpretar la realidad y a sumir responsabilidades frente a esa realidad.

Es un ser cultural, que transforma sus respuestas y conducta, y vive de los resultados de su actividad planeada, transmitiendo los resultados a sus iguales y a las generaciones venideras, para que se beneficien de su logro. El hombre posee un mundo, que lo transciende, donde dispone de técnicas y recursos para perfeccionarse. Los límites de su desarrollo no están en la naturaleza, sino en los grados de enriquecimiento y perfeccionamiento de su actitud creadora.

2.La persona, sujeto de la educación.
El sujeto real de la educación no es el ser humano abstracto, universal, que vive en un nicho sociocultural indeterminado, sino el ser humano concreto, cada hombre y mujer, con unos rasgos y una identidad específica, con unas opciones concretas dadas por el contexto social y cultural en el que vive. Para ser plenamente un humano, se necesita haber sido educado, haber desarrollado todas sus capacidades y asimilado una cultura, que para ser “sí” mismo necesita haber tomado decisiones libres de acuerdo con su proyecto existencial. Toda persona es objeto y sujeto de educación.

Medina Rubio diferencia dentro del concepto de persona una doble consideración estática y dinámica, de este término: personeidad y personalidad.
  • Personeidad, es la parte sustancial lo constitutivo del hombre que dota a cada uno de ser lo que es. La persona es una realidad que está por hacer. Es algo estable, se posee desde la concepción y no cambia.
  • Personalidad, es lo que cada uno va forjándose a lo largo de la vida, se va realizando en la interacción con los demás.

Los rasgos que le reconocen como persona son:
  • Singularidad. Cada persona es única, irrepetible, irremplazable, con unas características propias que le diferencian de los demás. Cada persona tiene su propia realidad, de ahí la necesaria atención individual. Es donde radica el sentido de la educación a lo largo de la vida.
  • Autonomía. Es la capacidad de la persona de dirigirse y ser creadora de sí misma. De asumir su propio proyecto personal de vida.
  • Apertura.De apertura a los demás y al mundo en el que vive. Porque está dotada de inteligencia y libertad, es capaz de proyectar, de crear, de decidir, de abrirse a la realidad, de transformarla, de mirar al futuro. Cada persona se hace más humana en la medida en que sale de sí, transciende de su propio ser. Lo propio del ser humano es su sociabilidad.
  • Unidad. A la vez que es una realidad compleja, multidimensional. Es una unidad integral, dinámica y todas sus dimensiones se pueden analizar por separada a partir de a unidad en la que alcanzan sentido y plena significación. La educación alcanza su pleno sentido cuando logra la educación integral de todas las capacidades de la persona, en la medida en que es capaz de integrar de forma armónica el desarrollo pleno de todas y cada una de sus dimensiones.

Estos rasgos, posibilitan a la persona que sea capaz de:
  • Autoconciencia, un ser con capacidad de afirmarse a sí mismo.
  • Autocontrol, un ser dueño de sí mismo.
  • Decisión, un ser que actuá desde y por sí mismo.
  • Autorrealización, llegar a ser el que quiere ser.

3.Educación diferenciadora vs educación integral.
La formación integral e integradora es una educación que se dirige a cada una de las facultades del ser humano y la educación que integra y armoniza todos esos procesos particulares. La acción educativa que pretende el desarrollo de cada una de las capacidades específicas tendrá sentido en la medida en que se integren y colaboren en el desarrollo integral del sujeto. De aquí arrancan dos principios básicos de toda tarea educativa: la integridad y la diversidad. “Toda educación debe estar dirigida de forma complementaria hacia la formación integral de la persona, a la vez que debe desarrollar la diferencialidad de cada una de las facultades, incidiendo en lo que cada uno sobresale, en lo que cada uno es y debe llegar a ser”.

Las acciones educativas se diseñan de forma expresa para generar aprendizajes en una o varias dimensiones del ser humano. El desarrollo de éstas cobrarán sentido cuando beneficien a la persona en su desarrollo integral y cuando se interrelacionen entre sí. Para la mejor comprensión de las necesidades del ser humano, y para dirigir de forma efectiva y adecuada las diferentes acciones formativas, es preciso atender y profundizar de forma independiente en cada una de las dimensiones. Debemos de conocer a cada sujeto: sus capacidades, su evolución, intereses, experiencias, etc.

  • Dimensión física. Punto de partida para el estudio de cualquier educando. Es una de las dimensiones determinantes en todo proceso educativo, ya que condiciona las posibilidades de respuesta en cada una de las etapas vitales del individuo, junto con las características específicas del individuo. El desarrollo físico del cuerpo humano resulta clave para la evolución del resto de dimensiones.
  • Dimensión psicológica.Ámbito complejo, se podría incluir en esta dimensión toda la conducta humana. Hay que prestar especial atención a la afectividad, la personalidad y la voluntad. Como sabemos la dimensión física interactúa con el resto, por ello es preferible de hablar de una dimensiónpsicomotriz. Cada etapa vita tiene unas características y un nivel madurativo propio que hay que alcanzar. Si no se logra, existirá un desiquilibrio que puede llevar a trastornos y disfunciones que pueden llegar a ser permanentes.
      • Afectividad. Toda conducta está supeditada a esta dimensión. La afectividad impregna toda la actividad de cada uno. Es el modo en el que somos afectados interiormente, y reaccionamos ante ello, por las diversas circunstancias que se producen a nuestro alrededor.
          • Es un estado subjetivo, interior y que repercute en un cambio interno.
          • Responde a una necesidad básica.
          • Es fundamental para el equilibrio de la persona.
          • Se va configurando a través de las vivencias.
          • Puede implicar una reacción fisiológica, cognitiva, asertiva, una conducta,...
          • Es un estado de ánimo.
          • Deja una huella, según su intensidad y duración, marcará la historia del sujeto.
          • Es un ámbito de continuo cambio.
          • La expresión de los estados afectivos, necesita de un lenguaje analógico.
      • Personalidad. Organiza de forma dinámica todos los sistemas psicológicos que determinan la conducta y su pensamiento característico. Implica una dimensión somática, con aspectos morfológicos y fisiológicos, y una dimensión cognitiva, aptitudinal, temperamental y motivacional. La finalidad es su maduración.
      • Voluntad.Es la capacidad que disponemos para mover la acción, ya sea positiva o negativa. El acto humano es autocontrolable, supeditado a lo que el sujeto quiera. Si no se da esta condición, sería un acto instintivo, se llevaría por ignorancia, miedo o violencia. Con esta dimensión se alcanza el autodominio y la autodeterminación, puntos clave para la maduración. La voluntad se forma a través de la enseñanza de los procesos cognitivos, el esfuerzo y el autodominio, de la afectividad, los hábitos, la motivación, los intereses, aficiones y la formación de la conciencia.
  • Dimensión cognitiva. Hace referencia a la inteligencia, que es la capacidad de comprender y manejar la realidad, resolver situaciones complejas, anticiparse, ampliar los conocimientos, etc. Es la capacidad de conocer, concebir y comprender las cosas.
  • Dimensión social. Se refiere a la evolución madurativa del individuo que le va a dotar de actitudes, conocimientos, hábitos, … que necesita para integrarse y adaptarse en la sociedad. Necesita de los otros para madurar, y para participar en la evolución de la cultura y de la sociedad. Debe ser capaz de integrar los siguientes roles: autonomía, interacción, ciudadanía y profesionalidad.
  • Dimensión moral.No existe una educación neutra, la propuesta educativa tiene que tener una estructura moral. Ya que el sujeto debe conocer lo que hace, querer hacerlo y ponerlo en práctica. De esta manera esta dimensión se dirige de forma coordinada a los tres pilares de todo proceso educativa: conocer, querer y hacer. La propuesta educativa debe plantearse el qué va a transmitir, cuál va a ser su contenido, la información necesaria para después tomar cada uno sus propias decisiones. Con el conocimiento no es suficiente, se necesita querer profundizar en él y llevarlo a la práctica (dimensión afectiva y volitiva).

La educación será integral, para poder ayudar al educando a formar todas sus dimensiones y una educación diferenciadora, ya que todo educando es diferente en capacidades, motivaciones, intereses y experiencias. La diversidad es un ahecho inherente en el ser humano. Cada persona tiene algo “excelente” que hay que ayudar a que lo descubra, motivándole.

4.Educación y persona.
Dimensiones básicas de la persona, que supone ser persona:
  • La capacidad de conocer el mundo y de actuar en y sobre él.
  • Reconocer a nuestros iguales como personas, con la misma dignidad y mismos derechos y deberes.
  • Poder interactuar con los demás y con el mundo donde vivimos.
  • Ser capaz de vivir de acuerdo a un proyecto personales.
  • Una dimensión moral, ser responsable de lo que cada uno hace y es.

Para desarrollar estas dimensiones necesitamos de la educación:
  • Conocimientos, información, formas de razonar y pensar que ayuden a dar sentido al mundo.
  • Capacidades intelectuales, para buscar información, datos,…para transformarla en conocimiento
  • imaginación para resolver problemas, para reinterpretar la realidad.
  • Hábitos intelectuales, para pensar de forma autónoma y con crítica.
  • Virtudes morales para saber actuar de forma responsable y saber relacionarse.
  • Compromiso social y político, que ayude a ser capaz de participar en le desarrollo de la sociedad.

Se trata de un proceso de maduración e integración personal, que todo ser humano ha de realizar por sí mismo, ayudado por los demás. Lograr la yuxtaposición entre lo que se es y lo que se debe ser. Se necesita la educación para aprender a vivir, así se entiende la educación, como liberación. Luego la auténtica educación es aquella que conduce al hombre a la perfección, a su madurez, es decir, en la medida en que aprende a pensar, a decidir, a actuar y a querer por sí mismo.